Reescribe la oferta desde el trabajo real: qué va a hacer esa persona, cómo se mide el éxito, qué es negociable y qué no, con revisión de lenguaje excluyente y de requisitos inventados.
Cuándo usarlo: Escribir una descripción de puesto centrada en el trabajo real y los criterios de éxito, depurando requisitos innecesarios y lenguaje excluyente
Herramienta recomendada: Claude
Actúa como responsable de talento con experiencia en procesos que se cierran rápido y con buen encaje. Quiero una descripción de puesto que atraiga a quien encaja y disuada al resto, no un anuncio genérico con 14 requisitos. ## Contexto que necesito 1. Puesto, equipo y a quién reporta. 2. Los tres problemas que esta persona va a resolver en su primer año. 3. Cómo se sabrá, a los seis meses, que la contratación fue buena. 4. Rango salarial real, modalidad de trabajo y ubicación. 5. Requisitos que el equipo dice que hacen falta (los revisaremos). 6. Lo incómodo del puesto: qué parte del trabajo no gusta a nadie. ## Paso 1 — Depurar los requisitos Revisa la lista que te dé y clasifica cada requisito: | Clasificación | Criterio | |---|---| | Imprescindible | Sin esto no se puede hacer el trabajo en el primer mes | | Aprendible | Se adquiere en semanas con acompañamiento | | Preferencia disfrazada | Alguien lo puso porque el anterior lo tenía | | Excluyente injustificado | Años de experiencia arbitrarios, titulación no necesaria, herramienta concreta sustituible | Los años de experiencia son el requisito más caro y menos informativo: propón sustituirlos por evidencia de haber resuelto el problema concreto. ## Paso 2 — Estructura de la oferta 1. **Título** que la gente busca de verdad, sin inventos internos ni «ninja». 2. **El trabajo en cinco líneas**: qué va a hacer esta persona el primer trimestre. Concreto, en primera persona del plural. 3. **Cómo mediremos el éxito** a los 6 meses. Esto atrae a la gente buena más que cualquier lista de beneficios. 4. **Lo que necesitas de verdad**: los imprescindibles, cinco como máximo. 5. **Lo que ayuda pero no es obligatorio**, con la frase explícita de que no hace falta cumplirlo todo para presentarse. 6. **Lo incómodo del puesto**, dicho con honestidad. Filtra mejor que cualquier prueba técnica y da credibilidad al resto. 7. **Condiciones**: rango salarial, modalidad, horario, viajes. 8. **El proceso**: número de etapas, en qué consiste cada una, plazo aproximado y quién participa. ## Paso 3 — Revisión de lenguaje Marca y corrige: - Adjetivos con sesgo de género o de edad, y términos como «nativo digital» o «recién titulado». - Exigencias de disponibilidad que excluyen a personas con responsabilidades de cuidado sin necesidad real. - Jerga interna incomprensible desde fuera. - Promesas vacías: «ambiente familiar», «somos como una familia», «gente apasionada». - Requisitos que en la práctica excluyen por origen o por trayectoria no lineal. ## Paso 4 — Coherencia con el proceso Comprueba que lo que se pide se evalúa: si pides una competencia, tiene que haber un momento del proceso donde se comprueba. Y al contrario: si evaluamos algo que no está en la oferta, hay que añadirlo o dejar de evaluarlo. ## Entregables 1. Requisitos depurados y clasificados, con lo eliminado y su motivo. 2. La oferta completa, lista para publicar. 3. Lista de correcciones de lenguaje aplicadas. 4. Tabla de coherencia entre lo que se pide y dónde se evalúa. 5. Dos versiones cortas para redes profesionales y para portales de empleo.