Práctica

Carta de recomendación con IA: cómo escribirla para trabajo o estudios

Una carta de recomendación vale por los ejemplos concretos que contiene, no por los adjetivos. La IA la estructura y la pule en minutos; los hechos tienen que salir de quien conoce a la persona recomendada.

7 min de lectura · actualizada el

Te piden una carta de recomendación para un trabajo, una beca o un máster, o eres tú quien tiene que escribirla para alguien de tu equipo. En los dos casos el problema es el mismo: la página en blanco y la tentación de llenarla de adjetivos. Un asistente como ChatGPT, Gemini o Claude resuelve muy bien la estructura y el tono. Lo que decide si la carta sirve son los hechos que le des, y esta guía explica cuáles y cómo pedirla.

Qué hace útil una carta de recomendación

Quien la lee (un responsable de selección, un comité académico) tiene delante decenas de cartas que dicen lo mismo: «responsable», «trabajador», «excelente compañero». Lo que le hace detenerse es una situación concreta: «reorganizó el inventario del almacén y redujo los errores de envío a la mitad en tres meses». Una carta útil:

  • Deja claro quién recomienda y desde dónde: cargo, relación y durante cuánto tiempo.
  • Cuenta dos o tres ejemplos concretos, con resultado si lo hay.
  • Conecta esos ejemplos con lo que pide el puesto o el programa.
  • Termina con una recomendación clara y un contacto para confirmarla.

La estructura

  1. Presentación: quién escribe, su cargo y desde cuándo y en qué contexto conoce a la persona.
  2. Primer ejemplo: la situación, lo que hizo y el resultado.
  3. Segundo ejemplo, mejor de una faceta distinta: si el primero es técnico, que este hable de cómo trabaja con otros.
  4. Encaje: por qué esas cualidades encajan con el puesto o el programa al que opta.
  5. Cierre: recomendación sin reservas (o con el grado que corresponda) y datos de contacto.

Fecha, firma y, si puede ser, membrete. Una página es suficiente para un trabajo.

El material: hechos, no adjetivos

Antes de abrir el asistente, apunta en una lista:

  • Nombre del puesto, beca o programa, y si puedes, el texto de la oferta o de la convocatoria.
  • Cuánto tiempo habéis trabajado o estudiado juntos y en qué.
  • Dos o tres proyectos o situaciones concretas, con lo que hizo la persona y qué cambió.
  • Alguna cifra si existe: plazos, ventas, notas, número de personas a su cargo.
  • Una cualidad que la distinga de verdad, con un ejemplo que la respalde.

Si la carta es para ti y la va a firmar otra persona, sácalo de tu CV adaptado a esa oferta; la guía del CV y la carta de presentación con IA explica cómo convertir tareas en logros, y ese mismo material sirve aquí.

Cómo pedírsela a la IA

«Redacta una carta de recomendación [laboral/académica] en español. Quien recomienda: [CARGO], que ha sido [relación] de la persona recomendada durante [TIEMPO]. Opta a: [PUESTO/PROGRAMA]; te pego la oferta debajo. Ejemplos que deben aparecer: [EJEMPLO 1], [EJEMPLO 2]. Usa solo estos hechos, no inventes logros ni cifras. Tono profesional y cercano, sin adjetivos vacíos como "proactivo" o "polivalente" si no van con un ejemplo. Máximo una página. Deja huecos entre corchetes para nombres, fecha y contacto.»

La frase «no inventes logros ni cifras» es imprescindible. Sin ella, el modelo tiende a rellenar con méritos plausibles que nadie ha mencionado, y una carta de recomendación con datos falsos puede perjudicar tanto a quien la firma como a quien la presenta.

Después, repasa:

  • Que cada afirmación la pueda sostener quien firma si le llaman para confirmarla.
  • Que no haya frases que valgan para cualquier persona. Si las hay, cámbialas por un hecho o bórralas.
  • Que el nombre del puesto y de la empresa o universidad sean los correctos. Las cartas reutilizadas con el nombre equivocado son un clásico.

Si te piden que la escribas tú

Es muy habitual: pides la carta a un antiguo jefe y te responde «escríbela tú y yo la reviso». En ese caso:

  1. Prepara el borrador con la petición anterior, escrito desde el punto de vista de quien firma.
  2. Sé moderado con los elogios: es más creíble y es más fácil que te la firmen sin cambios.
  3. Envíaselo en un formato editable con un correo breve que explique para qué es y el plazo. Si te cuesta redactar ese correo, la guía de escribir correos con IA tiene ejemplos.
  4. Acepta sus cambios. La carta es suya: tiene que poder defenderla.

Si buscas trabajo de forma activa, conviene tener dos o tres personas dispuestas a darte referencias antes de necesitarlas. Encaja en el plan de la guía de buscar trabajo con IA, y las recomendaciones públicas en tu perfil de LinkedIn cumplen una función parecida.

Cartas académicas: becas, másteres y doctorados

Las cartas para estudios tienen sus propias reglas:

  • Lee la convocatoria: muchas indican extensión, idioma, qué aspectos valorar e incluso un formulario propio. Pégale ese texto a la IA para que lo respete.
  • Capacidad académica e investigadora: notas, un trabajo de fin de grado, una práctica de laboratorio, una pregunta original en clase. Comparar con el resto del grupo («entre los cinco mejores de cien alumnos») es muy útil si es cierto.
  • Confidencialidad: algunos programas, sobre todo fuera de España, exigen que el candidato no vea la carta. Si es así, no prepares tú el borrador; pasa la información a quien la firma y deja que la escriba sin tu borrador.
  • Otro idioma: si la carta debe ir en inglés, mejor escribirla en el propio idioma y traducirla después pidiendo el registro formal; los matices están en la guía de traducir con IA.

En resumen: la IA pone el orden y la redacción; los ejemplos, la firma y la responsabilidad son de quien recomienda. Con ese reparto, una carta que antes costaba una tarde está lista en veinte minutos y dice algo que de verdad ayuda.

Preguntas frecuentes

¿Quién debe firmar una carta de recomendación?

Alguien que te conozca bien en el contexto que importa: un jefe o responsable directo para un trabajo, un profesor o director de proyecto para unos estudios. Un cargo alto que apenas te conoce aporta menos que un responsable directo con ejemplos concretos.

¿Puedo escribir yo mi propia carta de recomendación?

Es habitual que quien la firma te pida un borrador, sobre todo si tiene poco tiempo. Puedes prepararlo con ayuda de la IA, pero quien firma debe leerlo, corregirlo y estar de acuerdo con todo lo que dice. Algunas universidades prohíben expresamente que el candidato redacte o vea la carta: compruébalo antes.

¿Qué extensión debe tener una carta de recomendación?

Para un trabajo, una página como máximo. Para un máster, una beca o un doctorado puede llegar a una página y media si el programa no indica otra cosa. Más larga no es mejor: lo que pesa son dos o tres ejemplos bien contados.

¿Se nota si la carta la ha escrito una IA?

Se nota cuando está llena de adjetivos genéricos («proactivo», «gran capacidad de trabajo en equipo») y no tiene ningún hecho comprobable. Si la carta incluye proyectos, cifras y situaciones concretas que solo conoce quien la firma, da igual que la redacción la haya pulido una herramienta.

¿Una carta de recomendación debe ir en papel con membrete?

Si es posible, sí: en papel o PDF con el membrete de la empresa o de la universidad, firmada y con los datos de contacto de quien recomienda. Muchos procesos piden que la envíe directamente esa persona a través de una plataforma; en ese caso sigue sus instrucciones.

Skills para ponerlo en práctica

Prompts del catálogo relacionados con esta guía, listos para copiar.

Skills para procesos de selección

En el catálogo de skills hay instrucciones para redactar referencias, evaluar candidatos y preparar documentos de selección, muchas pensadas para recursos humanos y autónomos.

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